viernes, 31 de diciembre de 2010

ESPERANZA PARA EL 2011


Nos asomamos a un nuevo ciclo marcado por el calendario y aprovechamos el pretexto para darle una nueva oportunidad a la Esperanza. ¡Es tan fácil acostumbrarnos a nuestras inercias, que las asimilamos como parte de nuestra idiosincrasia!

No siempre es fácil empezar el año con entusiasmo renovado, las frases hechas saltan por doquier, los buenos propósitos sin contenido abundan, sin embargo hay muchos seres humanos asustados y solos en esta tierra de nadie, a los cuales, pedirles que mantengan la esperanza es pedirles un acto heroico. A ellos podemos acercar el corazón. Decía Martín Luther King “Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano”.

¿Cómo renovar la confianza cuando existen obstáculos y grandes dificultades? Siempre podemos quedarnos en silencio absoluto, de pensamientos, de sentimientos y dejar que eso que sostiene la vida marque el ritmo, indique el camino.

Tener esperanza significa estar listo en todo momento, para lo que todavía no conocemos, es el sueño de los que estamos despiertos, es la condición sin la cual no estamos plenamente vivos.

Renovemos nuestro entusiasmo, nuestra confianza, nuestra esperanza desde lo más profundo del ser.

“Llegó a eso de la una, cuando el sueño es más pesado; cuando comienzan los sueños; después del “descansen en paz”, cuando se suelta la vida en manos de la noche y cuando el cansancio del cuerpo raspa las cuerdas dela desconfianza y las rompe”

Extracto de “El hombre” un cuento perteneciente a “El llano en llamas” de Juan Rulfo.

Pongo una foto de San Petersburgo, porque sin duda este es mi momento vital, estoy totalmente interesado en esa búsqueda que el pueblo ruso ha hecho a través del arte y de la literatura, una búsqueda que ha sabido estar por encima de los totalitarismos a los que han estado sometidos, ora de los Zares, ora del comunismo. Especialmente en la literatura, hay una continuidad en esa búsqueda, todos los grandes escritores rusos han pretendido una revolución, un gran cambio del pueblo ruso, ya sea en lo colectivo o en lo individual. El arte ruso me ha abierto las puertas a una parte de mi que desconocía, allí es donde ha renacido la esperanza para mi, y como decía Gógol, no se si estoy al comienzo de mi relato. Pushkin le recomendó a Nikolai Gógol que no perdiera el tiempo con pequeñas historias, que escribiera su relato, su historia, y así fue como surgió “Almas muertas”. Quizás deba hacer lo mismo.

FELIZ AÑO 2011

martes, 28 de diciembre de 2010

INMIGRANTES



Desde los diecisiete años me marché de la casa paterna, casa que siempre ha estado abierta, y hace muchos años que me marché de mi ciudad, de mi país, no me puse ninguna flor en el pelo para atreverme, pero si experimenté la mezcla de ansiedad e ilusión de quien pretende coger las riendas de su futuro.
Hace unos días, una amiga querida que estudia el fenómeno migratorio hablaba de la valentía de los que se han atrevido a cruzar mares y fronteras para conseguir sus sueños, pienso que también los que han decidido tomar la vida y aprovecharla en el lugar a donde pertenecen, son dignos de admirar, es decir quien se hacer responsable de su vida y se esfuerza por aportar algo a la familia y pueblo que pertenece, es digno de admiración, quizás en los que emigramos “con una mano adelante y otra mano atrás” tal admiración suele ser más evidente.
Entre los grandes personajes de la historia hay quien ha necesitado emigrar para poder crear: García Márquez, Nikolai Gógol, Marguerite Yourcenar, pero también los hay quienes no han necesitado más que su tierra: Juan Rulfo, Emmanuel Kant, etc.
Hay emigraciones dramáticas, especialmente las de las pateras en los océanos, las de los mexicanos cruzando el río bravo, las de los centroamericanos cruzando hacia México... pero aún en los casos de emigración más afortunada, siempre hay el peso constante de la distancia.
Cuando te conviertes en inmigrante, lo eres para siempre, por más que establezcas tu morada en un sitio distinto a donde perteneces, por más que vuelvas a donde has nacido, vivirás con la doble riqueza –y doble nostalgia- de pertenecer a dos pueblos y de añorarlos por más que los tengas dentro.
Me gusta sentirme parte de los emigrantes de este mundo, me esfuerzo cada día para que esa decisión de dejar mi país, tenga sentido, me gustaría poder aportar algo siendo Mexicano... espero conseguirlo.
Decidí emigrar, y lo que vamos eligiendo en la vida nos imprime carácter, huella indeleble. No hay tatuaje mayor que el que te fabricas con tus decisiones y tus acciones. Tus elecciones se convierten en sino, tu biografía se convierte en biología.

Soy un inmigrante y me parece bien.

domingo, 26 de diciembre de 2010

EL PAN DULCE MEXICANO



En México hay una amplia variedad de pan dulce, sobre todo gracias a la herencia Española, aunque también hay una fuerte influencia Francesa, incluso la primera intervención francesa se le llama la “Guerra de los pasteles” (1838), pues en la revuelta una panadería reclamaba los pasteles perdidos en el motín.
México tiene el orgullo de tener más tipos de pan que cualquier país en el mundo, y nuestro ingenio se ha manifestado en los nombres que les hemos puesto, nombres divertidos, estrambóticos, curiosos y hasta obscenos: calzones, revolcadas,ladrillos, regañadas, chorreadas, hojaldras, ojos de pancha, chilindrinas, pan de muerto, conchas, cochinitos, pastelitos enamorados, morenas, polvorones, puercas, pulgas, trompadas, mantecadas, panqués, bísquetes, ojos de buey, cuernos, hebillas, leños, engranes, tostados, chinas, semitas, calvos, cacahuates, puchas, rascabuches, conos, ollitas de atole, niño envuelto, rollos, perros, bolillos, pan de agua, pan dorado para capirotada, picones, roscas de reyes, empanochadas, cuajos, caracoles, y muchos más.
Los nombres del pan mexicano, dan pie a la picardía, pues hay semitas que no son árabes ni hebreas, orejas que no oyen y aviones que no vuelan. Ladrillos que no edifican nada, ojos de pancha que no sabemos a donde miran, regañadas que siguen siendo dulces, puercas que se juntan con cochinitos, pan de muerto que nos comemos los vivos, cuernos que no molestan, etc.
Como dice Juan Recaredo: Imagínese que una muchacha, muy decente y recatada llega a la panadería y pide entre otras piezas de pan, unos calzones. Eso ya en sí puede resultar muy vergonzoso, pero si a la chica se le ocurriera arrepentirse y quisiera pedir que le cambiaran esa pieza por otra de esas llamadas revolcadas ¿Qué hacer ante su solicitud? Tendría que decirle al panadero: Mejor quíteme los calzones y deme una revolcada.

martes, 14 de diciembre de 2010

EL ROSTRO DE GOGOL


Nikolai Vasilievich Gogol, Ucraniano, escribió en Ruso, conoció a Pushkin, intentó labrarse un futuro en la burocracia Zarista... nos legó “Almas muertas”, una descripción sarcástica de la Rusia feudal. Gogol quien enloquecido (llegó a ser un peregrino en Jerusalén) destruyó la segunda parte de “Almas muertas”.

El sueco Kjell Johansson ha conseguido crear una autobiografía de Gogol tan creíble, tierna, emotiva y simbólica que frecuentemente tenemos que recordarnos que no fue escrita por el ucraniano hace siglo y medio sino en la Suecia de hace veinte años.

“Yo estaba en la explanada observando la hoja de roble ocre y reseca. Cuando fui a recogerla, se alejó volando repentina e inexplicablemente. Eché a correr tras ella. Una vez más se me escapó de las manos. Una vez y otra y otra, hasta que por fin la atrapé, la apreté fuerte para, al abrir la mano, descubrir que ¡había dejado de existir!”, Ese es el comienzo del relato...

lunes, 13 de diciembre de 2010

ALGUNOS SERES HUMANOS


Me gustan las historias donde la sorpresa vence lo imposible, aquellas en las que un frágil ser humano da un salto al vacío y en un ejercicio extremo de voluntad encuentra una bendición, me emociona ver esas mujeres valientes y temerarias que cruzan el mar, con la vida dando patadas en sus entrañas con el sueño de que en España encontrarán una vida mejor. Me conmueven profundamente los niños mexicanos que lo único que conocen de su padre es la voz. Venero a todos los que han sido cogidos por la tragedia y le han plantado cara con dignidad. Agacho la cabeza delante de aquellos que han sabido estar presentes a su vida más allá del diagnóstico y el pronóstico que les haya dado el médico.

Honro a todos los seres humanos que permanecen libres, dignos y amorosos a pesar de sus difíciles circunstancias.

lunes, 6 de diciembre de 2010

UN DEMIURGO PARA EL DESIERTO



El semidesierto que antaño podían disfrutar mis ojos se encuentra entre Zacatecas y Nuevo León, extensas planicies embellecidas con cactus, matorrales y tierra colorada. También un lugar de peregrinaje para los que buscan hacer viajes psicodélicos con el Peyote, pues a medio camino está el mítico Real de Catorce.

Conducir a través de aquellas carreteras –sobre todo al atardecer- te convertía en testigo un espectáculo de luz inefable, una belleza simple, una diáspora que al despedirse en los últimos destellos parecía el canto de un misterioso Demiurgo.

Esa sensación de belleza prístina volví a vivirla en fuerteventura, con sus tierras desérticas que acababan en dunas a la orilla de un mar de tonalidades turquesas, y que dejaban la sensación de que ese Demiurgo benévolo insistía en que la felicidad entrara por mis ojos.

SEXUALMENTE HABLANDO


Rilke dice –en las cartas a un joven poeta- que el sentimiento artístico está increíblemente próximo a lo sexual, a su dolor y placer. Podríamos decir que no solo el sentimiento artístico, también la actividad política, la búsqueda religiosa y existencial...

La regencia de lo sexual en la vida humana personal y relacional es innegable pero maticemos un poco. Para eso me ayudo del fantástico libro de Gore Vidal "Sexualmente Hablando".

Las actividades sexuales han sido controladas por la política y la religión. Toda actividad sexual, intelectual o recreativa que pueda disminuir la cantidad de carbón extraída, la cantidad de comida basura fabricada, la cantidad de ropa de “usar y tirar” (v.g. amancio company), o el número de pirámides construida, será proscrita por leyes que a su vez están basadas en revelaciones hechas por el dios de moda.

Es dolorosa esa tradición religiosa al servicio de un orden político donde el hombre es el eterno amo de la mujer y donde siempre habrá enemigos “diferentes” para perseguir, llámense estos negros, homosexuales, inmigrantes incómodos, etc.

El nuevo testamento, aún siendo menos sexual que el antiguo, sigue siendo represor, a pesar de la pequeña broma mediante la cual Jesús dice que las prostitutas tienen tantas posibilidades de ir al cielo como los empleados de hacienda. Pero no dijo nada Jesús acerca de muchas cosas importantes para la dignidad de los seres humanos, por ejemplo, los derechos de la mujer , de los trabajadores, etc. nada... a San Pablo lo dejamos aparcado porque cuando habla asistimos al discurso de una persona con todos los síntomas de migraña, no nos podemos fiar...

Pues eso, que los gobernantes siempre han sido conscientes de la fuerza poderosa del sexo, y si bien es cierto que la derecha te controla la bragueta y la izquierda la billetera, ambos procurarán mantener un estado de “culpa”, porque unos ciudadanos “culposos” son fáciles de controlar.

¿cuál es la realidad? Que el porcentaje de la población que está profundamente entusiasmada con tener relaciones sexuales, parece ser que es más o menos un treinta por ciento, el setenta por ciento restante hace un poco de todo o nada. ¿y la energía sexual? Se queda disipada en actividades tan estúpidas como las “rebajas”. 

viernes, 3 de diciembre de 2010

ESTOY PREPARANDO UN DISCURSO


En días pasados me regalaron el reciente libro de Gabriel García Márquez “Yo no vengo a decir un discurso” un título original y paradójico, pues justamente se trata de una selección de discursos que el Nobel Colombiano ha proferido a lo largo de su vida, desde los 17 años hasta nuestros días.

La exuberante prosa de Gabriel García Márquez cede paso a reflexiones sobre la amistad, sobre América Latina, sobre el país que eligió para vivir y escribir sus obras: México. En mi caso me resulta siempre muy agradable leer y releer el discurso que dio en mi tierra, en Zacatecas en el año 1997 con motivo del primer congreso internacional de la lengua española, y en el cual pide se jubile a la ortografía –entre otras cosas-. Habla del español como una lengua que desde hace tiempo no cabe en su pellejo. Pero nuestra contribución no debería ser la de meterla en cintura, sino al contrario, liberarla de sus fierros normativos para que entre en el siglo venturo como Pedro por su casa.


“La lengua española tiene que prepararse para un oficio grande en ese porvenir sin fronteras. Es un derecho histórico. No por su prepotencia económica, como otras lenguas hasta hoy, sino por su vitalidad, su dinámica creativa, su vasta experiencia cultural, su rapidez y su fuerza de expansión, en un ámbito propio de 19 millones de kilómetros cuadrados y 400 millones de hablantes al terminar este siglo. Con razón un maestro de letras hispánicas en Estados Unidos ha dicho que sus horas de clase se le van en servir de intérprete entre latinoamericanos de distintos países. Llama la atención que el verbo pasar tenga 54 significados, mientras en la República de Ecuador tienen 105 nombres para el órgano sexual masculino, y en cambio la palabra condoliente, que se explica por sí sola, y que tanta falta nos hace, aún no se ha inventado”.


Un libro delicioso lleno de discursos.


A mi me gusta preparar discursos para las cenas entre los amigos, ¡Pobres tienen que aguantar mis palabras, algunas veces intencionadamente cursis!.


Queridos amigos, prepárense, estoy escribiendo el próximo discurso.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

DIA DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA


El ser humano es vulnerable, el sida es una metáfora de tal fragilidad.

Los recientes descubrimientos revelan que muy probablemente la inmunodeficiencia adquirida a través de un virus, es mucho más antigua de lo que nos pensamos. Si tuviéramos los instrumentos adecuados para la búsqueda, encontraríamos huellas de inmunodeficiencia en toda la historia de la humanidad, el virus del sida sin duda es una de las caras de tal inmunodeficiencia, de tal vulnerabilidad.

Afortunadamente cada día la medicina ofrece mejores alternativas de tratamiento, y el mundo espera con ansiedad una vacuna. Lo anterior sin embargo no debe apartar nuestro pensamiento de los enfermos del tercer mundo que no tienen acceso a una buena alimentación, mucho menos a la correcta medicación. Sobre todo con ellos debe estar nuestro corazón y nuestra solidaridad.

Los avances médicos no deben soslayarnos de la responsabilidad para nuestra vida y para la vida de los demás; así como tampoco será fácil que la medicina aparte nuestra continua reflexión sobre la vulnerabilidad que implica el maravilloso hecho de existir.

Un abrazo amoroso para quien lo necesite este día, que puedan encontrar dignidad y libertad.

viernes, 26 de noviembre de 2010

UN LIBRO, UNA FLOR


Me gusta que las mujeres se pongan flores en el pelo.

Ella tenía una flor en el pelo, “¿cómo un signo de rebeldía?”, dije yo, “más bien para manifestar que todavía tenemos esperanza”, contestó ella.

Sonreía con una dulzura a tono con su piel perfecta, sin embargo, su mirada profunda y atenta te aclaraba que no había ni pizca de ingenuidad. Yo explicaba mi pasión por la lectura, ella me iba informando –sin ninguna pretensión- que también ha leído lo suyo, que la literatura es vida, pero que más lo es el contacto con la gente real, y ella lo ha tenido, por ejemplo compartiendo al lado de campesinos pobres y genuinos en México, en Veracruz.

Mirándola de perfil y una vez que ya sabía que era de esas personas a las que no podré mirar la orilla de su pensamiento, que me será difícil encasillarla, también supe que una mirada de ella a un enamorado le resolvería el asunto de “que hacer” en los años posteriores.

En una mesa de varios comensales que no se conocen entre ellos, siempre surgen las preguntas típicas: ¿qué haces?, ¿de donde eres?... y poco a poco se va haciendo el examen para ir clasificando a las personas en el rango de “vidas absurdas” hasta el otro extremo: “persona muy interesante”, yo simplemente quise dejar muy claro que soy un hombre súper especializado en dos cosas concretas, que va en una moto negra y que puede decir pocas cosas a favor de sí mismo, excepto que “me encanta leer”.

Nos dijimos muchas cosas, nos tomamos fotos, aplaudimos juntos que la cocina mexicana sea patrimonio de la humanidad, ella no dejó de sonreír en todo momento, yo no dejé de hacer mis gestos y tics típicos.

Le dije que algunas veces a mis pacientes les recomiendo un libro que vaya a tono con su momento vital, un libro donde vean reflejado algún aspecto de su vida, me dijo “obsérvame” y al final de la cena recomiéndame uno.

No la conozco aún lo suficiente, sería atrevido de mi parte recomendarle un libro que estuviera en sintonía con su momento vital, pero si le puedo recomendar un libro escrito por una emigrante inteligente, guapa y auténtica como ella: COSMÉTICA DEL ENEMIGO de Amèlie Nothomb.

martes, 23 de noviembre de 2010

LEONARD MICHAELS Los cuentos




Sus cuentos llegaron a mis manos por una casualidad, nada sabía yo de él y sin embargo ahora se que es el autor que ha dotado al cuento de una profundidad literaria pocas veces vista.


Augusto Monterroso decía que los malos escritores escriben novelas, los buenos escriben cuentos y los mejores poesía. Leonard Michaels escribe cuentos, pero muchas veces al describir la frivolidad de algún personaje, la soledad de otro, la belleza de un caballo, raya en lo poético inscrito en una narrativa con apariencia intrascendente.


Gracias a sus cuentos, he aprendido a distinguir la crudeza descriptiva de la provocación fácil, sus personajes a veces son excéntricos, frívolos, muchas veces rotos, pero siempre auténticos, como “Nachman”el principal personaje de sus cuentos, quien llega a la simplicidad de ser él mismo “un necio, pero yo mismo”.


Inquisidor del corazón del hombre corriente, un Dosteievsky Norteamericano que roba la intimidad de los Neoyorquinos, de los Californianos, etc. y nos entrega apasionados y valientes relatos teñidos de humor negro acerca de las relaciones sentimentales, del sexo y de la destrucción individual. Su manera de narrar parece sencilla, sin embargo en sus cuentos encontramos reflexiones dignas de algún ensayo de Susan Sontag, y en su narrativa un renovado estilo de presentar un cuento.


Los cuentos de sus últimos años giran alrededor de un único personaje para todos los cuentos “Nachman”, y esas narraciones adquieren un nivel inusitado en la literatura contemporánea, con un estilo más sobrio, más profundo, reflexionando sobre la moral sin coaccionar la dilección del lector.

He estado feliz y encantado de haber tenido entre mis manos este libro, imprescindible para quien quiera atreverse a contar algo.


viernes, 19 de noviembre de 2010

CARÁCTER Y ARTE RUSO





El arte ruso del siglo pasado, especialmente el retrato, es el espejo de una sociedad que emana dignidad, confianza, profundidad psicológica, fuerza y una espiritualidad contenida. Encontramos también en los retratos de las personas humildes humanidad y belleza interior. Desde el punto de vista plástico, la sobriedad se impone como valor estético fundamental, huyendo de cualquier afectación o vulgaridad.

Mañana finaliza la exposición de arte Ruso del siglo XX que ha estado en el museo marítimo de Barcelona, una exposición que nos permitió intuir “el alma rusa” en la vida cotidiana de la inmensa geografía rusa. Fascina comprender como personas tan diversas, dispersas en un territorio inacabable, tienen una teleología humanista, una búsqueda de aquello que los une como pueblo y que ha encontrado en la literatura, el arte, la música etc, unos caminos fiables. Esa “alma rusa” esa voluntad de sentido de pueblo, está por encima de las vicisitudes políticas, y es lo que comprobamos con esta magnífica colección de Dolores Tomás, pues se incluyen obras desde antes de la era soviética hasta los últimos años del siglo XX.

Ha sido una oportunidad única para conocer el testimonio de la historia de este país y de sus habitantes narrada a través de su universo más cercano y sus vivencias cotidianas.

Delante de las obras, no solo accedíamos a la intimidad y los sentimientos del pueblo Ruso, un verdadero privilegio.

UNA GATA NEGRA
Vadim Velichko

PRIMAVERA

Nadezhda Chernikova

MUCHACHA

Vladimir Zajarkin

EL ARMONISTA

Oleg Leonov

miércoles, 17 de noviembre de 2010

UN GPS PARA EVARISTE GALOIS


Estaba leyendo la biografía de Evariste Galois y confirmé una vez más que los espíritus que son a un mismo tiempo veleidosos, atormentados, apasionados, pero por encima de todo genios, me producen una especial fascinación, porque a pesar de sus vicisitudes personales el aporte a la humanidad permanece incólume.

Evariste Galois, tiene tan solo 20 años, y está recluido en su habitación, resuelve problemas matemáticos, mañana es el duelo y quizás lo maten, si así fuera, no tendría más oportunidades.

Antes de ese día es un ardiente republicano, un genio que a los 17 años resolvió problemas matemáticos antológicos, por ejemplo que un polinomio puede resolverse por radicales, y sin duda, lo más fascinante es que los sistemas de navegación por satélite actuales (como los GPS) son posibles gracias a su teoría. Me sobrecoge pensar que quizás un GPS “existencial” le hubiese permitido solventar mejor su carácter irascible... aunque quizás delante del destino no hay GPS que funcione.

Su vida política lo llevó varias veces a la prisión y finalmente al duelo que le costó la vida. Duros golpes, sobre todo el hecho de que la academia francesa haya rechazado su trabajo.

Sus últimas palabras;

A su hermano Alfredo: “¡No llores! Necesito todo mi coraje para morir a los veinte años”.

Una cartas a sus amigos: “He sido provocado por dos patriotas... Me es imposible rehusar. Os ruego vuestro perdón por no habéroslo dicho. Pero mis adversarios me han exigido palabras de honor de no informar a ningún patriota. Vuestra tarea es sencilla: demostrad que he de combatir contra mi voluntad, tras haber agotado todos los medios de reconciliación posibles; decid si soy capaz de mentir ni siquiera en lo más baladí. Por favor, recordadme, ya que el destino no me ha dado vida bastante para ser recordado por mi patria.

Muero amigo vuestro É. Galois."

viernes, 12 de noviembre de 2010

CINEFILOS


Pienso que un "cinéfilo" es alguien que ha experimentado el cine como una gran forma artística, que conoce con pasión el cine y la historia del cine, que ha visionado y "revisionado" las grandes películas que se han hecho en los últimos cien años, que sigue viendo y buscando las mejores películas que se hacen, hoy en día, en cualquier parte del mundo. Yo me definiría como una cinéfila. SUSAN SONTAG

miércoles, 10 de noviembre de 2010

TRISTEZAS EFÍMERAS


El domingo vi a una anciana con su silla de ruedas aparcada en medio del paseo peatonal de la avenida diagonal, el sol le pegaba en la cara, ella simplemente cerraba sus ojos, supongo que disfrutaba del calor que recibía, estaba cubierta con una manta desde el cuello hasta los pies, lo cual la convertía en un bulto al que le daba la cara al sol con los ojos cerrados. A su lado había una silla de ruedas vacía, era una imagen curiosa. Imaginé su tristeza, que como la mayor parte de las tristezas de este mundo, no tienen ningún tipo de trascendencia, ni son publicables, pero allí están presionando corazones.

A su alrededor había patinadores, maratonistas en ciernes, parejas dominicales paseando con los niños antes del vermú. Todas las pequeñas y grandes tristezas que paseaban en patines, en bicicleta, que emanaban con el sudor de los que corrían, todas se arremolinaron en un momento sobre la cabeza de aquella anciana, dieron un ligero aleteo y se evaporaron.


FOTO: Detalle de una escultura de la avenida diagonal de Barcelona.

lunes, 1 de noviembre de 2010

EL SEÑOR ES MI PASTOR


Soy una mujer que espero mi autobús bajo un sol incandescente, soy la hermana de cualquiera que haya sido secuestrado esta semana, soy una madre que ha salido a buscar el sustento de mis hijos, soy una secretaria agobiada por un exiguo salario, soy una mujer que no he leído a Kierkegaard hablando sobre la angustia, y sus exegetas posteriores diciendo que más bien era ansiedad, y aunque no se la palabra, soy una mujer que siente “eso” en el pecho.

Puedo ser la madre a la que se le ha muerto un niño pequeño, y que no sabe que Mahler, compuso “Canción a los niños muertos”, en realidad puedo ser cualquier mujer del mundo que espera sin ganas de esperar, una mujer a la que muchas cosas le han salido mal, una mujer resignada que solo tiene su mano para protegerse del sol.

Soy una mujer que le doy la espalda a los graffiti y a sus mensajes.

jueves, 28 de octubre de 2010

MICHEL FOUCAULT EN EL GIMNASIO

El cuerpo perfecto y moreno de Michel Foucault se resiste a derrumbarse, un hongo horada lentamente su vitalidad, sus pulmones tienen que hacer grandes esfuerzos para proveer el oxígeno que le permita seguir alimentando sus músculos, sin embargo, él se resiste a dejar las pesas, no quiere dejar de tomar el sol, quiere permanecer joven, con piel aterciopelada.

En la habitación del hospital Saint Michel no hay espacio para todo el saber que ha prodigado a la humanidad: sociología, psiquiatría, política, economía, sexualidad, etc. allí solo quedan un abdomen con una musculatura marcada, un cuerpo esbelto que se mueve con dificultad presa de un cansancio difícil de combatir y una mente que sobrevive a la catástrofe personal, al SIDA, enfermedad a la que Susan Sontag, la entendería posteriormente como una metáfora.

miércoles, 27 de octubre de 2010

LA CITA QUE NUNCA HUBO


Había un correo electrónico del señor Eduardo Pérez (llamémoslo así), solicitando hora para el señor José Pérez (llamémoslo así).

El señor José Pérez está pasando momentos muy difíciles de salud, se encuentra en muy buenas manos médicas –dice el correo electrónico- pero confía que nosotros podamos hacer un extra que le permita una vida más digna. El día de la entrevista nos explicará con detalle de que se trata y confía que le ayudaremos pues se ha enterado por conversaciones que un vecino es paciente nuestro.

El correo electrónico especifica que la cita sea para el 14 de febrero de 2007, a las 5 de la tarde, nos deja su teléfono y su dirección para cualquier contacto.

Un día antes, la secretaria le llamó para confirmar la visita médica; contesta la señora Esperanza de Pérez (llamémosla así), sumamente consternada pues el sábado pasado enterraron a su suegro el señor José Pérez.

- ¿Quién les envió el correo electrónico? – pregunta-.

- El señor Eduardo Pérez –la secretaria-

- ¡Pero si mi hijo Eduardo solo tiene 10 años!

El señor Eduardo Pérez tendrá que buscar en que gastar sus euritos que había ahorrado para pagarle una visita médica a su abuelo.

lunes, 25 de octubre de 2010

EN LOS AÑOS OCHENTA



En los años ochenta conocí al presidente de México, a ese mismo que prometió defender la moneda mexicana como “un perro” y que luego su mansión fue llamada “la colina del Perro”, le conocí unos meses después de que me rompí el codo derecho, dicen los que todo lo interpretan que seguramente era un niño demasiado inquieto al cual le limitaban su radio de acción, debido a esa fractura aprendí a escribir con la mano izquierda, por cierto un letra ilegible, pero al volver a escribir con la mano derecha, mantuve la letra ilegible hasta nuestros días. Es una letra que respeta la línea, aún si esta no existe, que tiene pocos exabruptos, escribo palabras que al leerlas se han de reinterpretar continuamente.
En los años ochenta me di cuenta que éramos muy pobres y diseñé mis planes para vivir, a los cuales sigo siendo fiel: hasta los 20 aprender, hasta los 30 especializarme, hasta los 40 disfrutar de todo, hasta los 50 escribir cosas y después hacerme rico.
En los años ochenta mi padre nos llevó a la capital, y nos pusimos a vivir en el cerro, hacinados, empobrecidos, pero nunca pusilánimes. Nunca pusilánimes. La pusilanimidad no existe en mi diccionario, eso a pesar de que empecé a gestionar mi riqueza trabajando a los doce años en una lavandería.
En los años ochenta mi compañero Alejandro me dijo que con tres vueltas que le diera corriendo al parque de la encantada, dejaría de ser gordo, no le hice caso, seguí siendo gordo, no me dio recetas para dejar de ser cegatón y torpe. ¡Que sabio Alejandro! Me dijo que me hiciera muchas pajas al día, que con eso me haría muy hombre, aún sigo esperando el resultado. Alejandro, ejerció de sparring para ahuyentar mi temor: ¡Yo le había cerrado la puerta en las narices al más bravucón de los niños!. “Me va a madrear” dije, “aunque te pegue, dale un empujón que tu eres gordo” dijo él.
En los años ochenta saqué buenas notas, bailé en los festivales, declamé poesías cursis, hice discursos delante de niños y políticos, y decidí que un día me marcharía de Zacatecas.
En los años ochenta, fui presidente de la sociedad de alumnos de mi escuela, conseguí que los cines de Zacatecas nos hicieran un cincuenta por ciento de descuento, aunque tuve que pasar la vergüenza de haber perdido las credenciales de los casi 400 niños, seguramente se fueron a la basura junto con alguna revista pornográfica lanzada intempestivamente. Organicé concursos, festivales, rifas, conseguí que profesores y padres se sentaran con los niños a planear cosas...tenia 12, 13, 14, 15 años y trabajaba. Es decir, nunca me ha faltado dinero.
En los años ochenta milité en un partido político, en el PRI, pues en esa época todos éramos PRIISTAS y CATÓLICOS, Priístas no creyentes y católicos no practicantes, tenía 14 años, me di de baja del PRI “por razones de coherencia” a los 15, porque Miguel de la Madrid había prometido una “renovación moral de México” y yo a mis quince años no veía nada, fue en ese entonces cuando siendo líder fui recibido por el gobernador del estado, me recibió más bien como quien recibe a una atracción de circo: un niño metido en política. Le saqué una beca, ¡Una bendita beca!.
En los años ochenta le di la espalda a las conversaciones con mi padre. No las recuperé hasta después de muchos años, en los años ochenta mi madre me hizo llorar, cosa que he olvidado, olvidar no es ignorar es apartar la mirada de lo que te impide caminar. Con el tiempo se han convertido en los mejores compañeros de viajes y de viaje.
En los años ochenta y teniendo tan solo 16 años entré a la facultad de medicina. Seis de la mañana, clase de anatomía, en esa época era más veleidoso de lo que soy ahora, y preso de un éxtasis similar al de Teresa de Ávila intenté hacerme cura... si volviera a nacer volvería a entrar... y me volvería a salir: latín, griego, francés, inglés, piano, guitarra, literatura, todo lo que a mi pobre formación en la escuela pública le faltó lo suplió el seminario. Como anécdota, el Obispo de la época –que luego llegó a ministro de salud del vaticano- envió una lista de libros prohibidos: ¡Bendita lista ¡, gracias a ella y a un cura rojillo que era nuestro profesor de Sociología y Francés conocimos a todos los autores prohibidos.
En los años ochenta, leía como un tornado: psicólogos, filósofos, novelistas, a finales de los ochenta me marcaron profundamente Freud, Víktor Frankl, Carl Rogers, Abraham Maslow, Samuel Hahnemann, Eric Berne, Schopenhauer, Nietzche, Kierkegaard, Gabriel Marcel, Jean Paul Sartre, etc.... una época en la que también tuve los anhelos suicidas de Kawabata, Mishima, Virginia Wolf, Hemingway, Cesare Pavese... seguro quería morir porque todavía no sabía de este momento en el que estoy escribiendo.
En los años ochenta, justo el día de mi cumpleaños, una bellísima chica (que sigue siendo muy bella) me pidió que fuera su novio, le dije que si, me cogió la mano en el cine y me dio un beso en la boca, a los pocos días me dejó, es decir todo lo hizo ella, menos nuestra amistad, que la hemos construido los dos y permanece alegre y fresca.
En los años ochenta, era mucho más enamoradizo de lo que soy ahora, en los días actuales los enamoramientos me duran tres días, son más bien caprichos, en los años ochenta eran pasión pura.
En los años ochenta me fui con mis hermanos en un destartalado coche volkswagen a conocer el mar, diez horas de viaje, que no olvidaré nunca, en los años ochenta, como ahora, lo más importante eran mis hermanos.
Perdonad mi arrogancia, pero como dijo Faulkner: "Si yo no hubiera existido, alguien me habría escrito"
FOTO: En esta humilde casa nací en un 25 de octubre de cuyo año no quiero acordarme.

miércoles, 20 de octubre de 2010

PESIMISTAS AL AMPARO DE SCHOPENHAUER


Schopenhauer inquieta mis pensamientos, es uno de los pensadores a cuya cosmovisión me adhiero, comparto su pesimismo generalizado acerca del ser humano, de la sociedad en general, del estado, de la religión... y sin embargo también nos ofrece vías de dignificación del ser humano, una especie de ascesis y capacidad de renuncia que son motivadas simplemente por la compasión que suple toda moral y todo mandato religioso.

"a los diecisiete años, sin ninguna formación intelectual, me sentí tan impresionado por la miseria de la vida como Buda, cuando en su juventud contempló la enfermedad, la vejez, el dolor y la muerte."

Schopenhauer encuentra ejemplos que sustenten su pesimismo prácticamente en cualquier aspecto de la realidad, menciono aquí el de los puercos espines, porque me parece muy jocoso e ilustrativo: los puerco espines, en los días fríos de invierno se apiñan entre sí para calentarse, pero como se clavan unos a otros las espinas, tienen que volver a separarse, arrojados de aquí para allá entre dos males. Lo mismo sucede con el hombre, que busca la sociedad, pero que es atormentado por ella.

Schopenhauer, un solitario inteligente y arrogante; un sibarita sofisticado que trataba su perro como si de una persona se tratase y que trataba a muchos seres humanos con desdén y desprecio, especialmente a escritores frívolos. Un hombre cuyo padre murió en un oscuro suicidio al mismo tiempo que cultivaba una relación “clásica” edípica con su madre. De hecho Él escogió a Edipo como patrón protector de su filosofía. Un hombre privilegiado cuya fortuna heredada le bastó para servir a la filosofía y no servirse de ella.

Publica su principal obra "El mundo como voluntad y representación" en 1819. Es su obra principal su “querida hija” mediante la cual “el mundo habrá aprendido unas cuantas cosas de mi” sin embargo fue un fracaso editorial, no era una obra para su tiempo... creo que es una obra que no encaja en la frivolidad fácil de aquellos que con facilidad creen en un mundo “bonito”. No tuvo eco, y decidió volver a Berlín donde Hegel era el rey de las cátedras con aulas abarrotadas y una fama inmensurable, a las clases de Schopenhauer asisten cinco oyentes... es un pensador que contradice el gusto generalizado de pretender un mundo optimista.

A pesar de su pesimismo, Schopenhauer nos ha dejado legados que el ser humano muchas veces no quiere ver y que Freud llamaría posteriormente las tres grandes “humillaciones” de la megalomanía humana: Una es la humillación cosmológica: nuestro mundo es tan sólo una de las innumerables esferas en el espacio infinito, «en el que una capa de moho ha engendrado seres que viven y conocen». Otra es la humillación biológica: el hombre es un animal en el que la inteligencia no hace sino compensar la falta de instintos. Y la tercera es la humillación psicológica: el yo consciente no es señor en su propia casa.

Estamos solos, el cielo se encuentra vacío. Schopenhauer nos despoja de la confianza en la religión y en la creencia de un Dios: “Radica en las profundidades del hombre la confianza de que algo fuera de él es consciente de él, a la manera como lo es él mismo”, pero entonces surge la capacidad de renuncia, la ascesis, una especie de “tensión vertical” que dignifica al hombre. Se trata de conseguir un pensamiento y un ánimo elevados, pero sin fe en un ser superior.

Schopenhauer es pesimista y solitario; su obra es un viaje a través de la tristeza y la desolación, una invitación a no esperar nada. Posiblemente alguien piense que eso nos hunde en la tristeza y el pesimismo, sin embargo creo que su obra nos hace más auténticos, pues esa desesperanza, ese salto en el vacío donde ya no se puede creer en la sociedad, en el ser humano, etc, puede hacer resurgir una postura vital más auténtica, incondicionada y libre.

Borges en “Otro Poema de los dones” da gracias por Schopenhauer, que acaso descifró el universo...

miércoles, 13 de octubre de 2010

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DE LA LECTURA

Poco a poco el libro electrónico va ganando terreno en el mundo, sobre todo en el mundo moderno. Donde los puedes ver es en los aeropuertos, en los patios de las universidades, de vez en cuando en un parque, y aunque en la feria del libro de Frankfurt ha representado tan solo un 1 % de las ventas, se cree que en diez años crecerá hasta un 10 % ... el libro se va digitalizando.

Tiene muchas ventajas sin duda, llevas encima cientos de libros, es más cómodo a la hora de tenerlo en la mano, es ecológico, cada vez es más accesible en el precio, etc. Por otro lado le quita el toque romántico de asomar la nariz en el papel y no solo leer un libro, también tocarlo, olerlo... hace dos años me regalaron “Absalón Absalón” de Faulkner... Tengo la novela ahora mismo sobre la mesa, la entreabro, rozo la cubierta o el papel suave de las páginas, y no me hace falta ponerme a leerla para sentir ya que vuelvo a habitar en ella.

Tanto si leemos sobre papel, o sobre una pantalla digital no podemos perdernos palabras como las de Roman Gary en su libro “Las promesas del alba”:


«¡Uno siempre vuelve para aullar como un perro abandonado sobre la tumba de su madre!»

«No es bueno ser amado de esa manera, tan joven, tan pronto. Te acostumbras mal. Crees que lo has alcanzado. Crees que el amor existe en todas partes y puede encontrarse de nuevo. Cuentas con ello. Miras, confías, aguardas. Con el amor de una madre, la vida te hace una promesa al alba que jamás cumple… Luego te ves obligado a esperar hasta el fin de tus días.»

«Nunca jamás, nunca jamás, nunca jamás. Unos brazos adorables te rodean el cuello y unos labios muy dulces te hablan de amor, sin embargo, tú ya estás al tanto. Pasaste muy temprano por la fuente y lo bebiste todo. Cuando de nuevo sientes sed, por más que te lances a todos lados.»

SIGAMOS LEYENDO

domingo, 10 de octubre de 2010

PIGMALION EN LA CIUDAD

Pigmalión se ha reencarnado en una mujer Barcelonesa, y esculpe con sus fantasías la estatua perfecta, está convencida que obtendrá un “Galateo” que la amará hasta el fin de los días, si hace falta, le pedirá a Afrodita que le de vida, confía plenamente que la semana sexual conseguida con él vía “solteros on line” es la prueba definitiva de que ese hombre la ama, aunque de momento ni responde sus mensajes, ni la llama.

“Es cuestión de paciencia” piensa, mientras magnifica los atributos del objeto de su amor. No está enamorada de la persona, está enamorada de la imagen que se ha formado de la persona, imagen que crece cada día, que la aleja más del hombre real a quien piensa que ama, imagen que profundiza su pena.

La obsesión que ella llama amor crece en un terreno solitario. “Mujer Pigmalión no esculpas más tu entelequia, Mujer Pigmalión vuelve a la realidad, que no habrá Afrodita Catalana que le de vida a tu ensueño”.

Mientras Narciso sigue enamorado de su imagen, Pigmalión sigue enamorado de su obra.

FOTO: Jean Léon Gérôme, Pygmalion and Galatea

viernes, 8 de octubre de 2010

¿COMO HAS SOPORTADO NO VIVIR EN BARCELONA?


Empecé mi jornada de la mano de un sabio Barcelonés que nos explicaba los productos de una ciudad y su consonancia analógica en la vida de los seres humanos, era evidente que el epitome de todos ellos era el dióxido de carbono, aunque había más, entre otros: insectos, ratas, palomas, basura, ruido, electricidad, deshechos humanos, lantánidos utilizados para que funcionen los teléfonos móviles, las pantallas del ordenador, etc.

Nos explicaba aspectos peculiares que el ser humano tiene respecto de las ciudades, por ejemplo que más del 50 por ciento de los seres humanos vivimos en las ciudades, que es paradójico el hecho de que los urbanos somos al mismo tiempo activos imparables con un halo de cansancio crónico; que lo que nos llega a enfermar es el asunto de hacer cosas por hacer, sin estar presentes para lo que de verdad amamos.

Entonces salí decidido a comprobarlo y dejé la moto aparcada, con el objetivo de encontrarme cara a cara con la realidad urbana, y percibir esa soledad en medio de tanta gente; esa rutilante vida social versus la indiferencia hacia los peatones (y viceversa claro está), percibir el comportamiento en los cruces de las avenidas analógico al movimiento que hacen hormigas, ratas y palomas. Pero también tengo que decir que en la ciudad que vivo es difícil ver a esos tres millones de personas que en Tokio (en el cruce llamado Shibuya) se encuentran cada día.

En Barcelona por el contrario encontré una ciudad luminosa, donde a ratos me parecía que el reflejo de la luz sobre los otoñales árboles hacían un juego prístino y pueril, y yo me regocijaba siendo testigo.

Después comprobé que efectivamente las ciudades (y quizás esta en particular) te dan la oportunidad de vivir cosas de manera muy intensa, y no quiero hacer un relato minucioso de ellas, porque al hacerlo revelaría mucho de mi intimidad, y aún pienso que el hombre que ha perdido su intimidad lo ha perdido todo, pero era consciente que en mi pequeña ciudad difícilmente hubiera vivido las situaciones intensas que Barcelona me ha dado en un solo día.

Me subí a la bici porque necesitaba ver el mar, no me pregunten ustedes desde cuando el mar es una especie de respiración para mis huesos, lo cierto es que la percepción del aire marino sobre mi rostro, me dio una sensación de reconciliación, yo dije que era con la ciudad, aunque la verdad no estoy reñido con ella, quería pensar que conmigo mismo, pero tampoco, porque en general me siento a gusto en mi piel, entonces pensé que la nitidez lingüística diciendo “reconciliación” no era del todo correcta, quizás tenía que haber dicho “asentimiento”, pero me daba lo mismo, yo estaba en armonía, un punto de equilibrio entre la acción y la reflexión, entre la adrenalina que se libera con un ejercicio físico y las endorfinas que nos regalan unos minutos de meditación.

Entonces me acordé que una señora me preguntó que porque su hijo se rascaba tanto, evidentemente quería una respuesta superior a la que le había dado el dermatólogo: Sarna (es decir sarcoptes scabei), entonces a mi se me ocurrió que el niño se rascaba para comprobar su existencia, y la madre asintió, no tengo espacio para explicar que mi disquisición intelectual estaba acertada, aún cuando la había hecho sin previa reflexión, pero créanme, el niño necesitaba comprobar su individualidad, como todos lo necesitamos de vez en cuando.

Me he distraído del asunto que me traía hasta aquí, que era, reflexionar sobre la “energía” que tiene una ciudad, y déjenme explicarles a ustedes que en algún momento de mi paseo ciclista –nocturno-, una sacudida del alma me dejó un tanto perplejo y triste al unísono, entonces apagué la música y me puse a mirar el mar, y me dio una ligera pena al pensar que mi abuelo DON PANCHO nunca conoció el mar, tampoco la tía Oliva...ni tantos otros de mi linaje. Mi querido abuelo que apenas hace un año a sus 96 años aún era capaz de subirse a su burro para ir al campo que le daba vida, él al que una vez le dije –siendo su sembrador- que yo no nací para el campo, mi abuelo que –junto con mi abuela aún viva- son una de las grandes motivaciones para ir cada tres meses a México solo para comprobar el milagro de sus arrugas y los latidos de su corazón que llevan un maratón de más de 90 años, y me dio mucha pena pensar que probablemente no tuve el privilegio de asistir a su entierro, yo que fui su médico en los últimos quince años.....

Pero vino el sabio Jaime Sabines, que en circunstancias similares le dijo a su tía Chofi: “Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor.” A mi desde que me dijeron que mi abuelo estaba en los últimos días de su vida, me dio por estar triste y al mismo tiempo estar intenso, y pude sentir en mi corazón que naciendo campesino, tengo un corazón urbano, y seguramente mis antepasados lo aprueban.

He empezado el día reflexionando en la vida urbana, mientras una vida totalmente rural se apaga como se apaga una vela que ha irradiado energía y alegría.

El otro día miraba esta ciudad desde el Tibidabo, pensaba en mis abuelos, en mi familia, en mi tierra de origen, insisto, seguramente aprueban que yo esté aquí y habrá incluso quien se pregunte: ¿Cómo ha soportado no vivir en Barcelona?

Hoy cumplo ocho años en esta ciudad, felicitadme.

martes, 5 de octubre de 2010

QUE LAS PALABRAS ME SALVEN


Me levanté del diván modulando mis movimientos con una parsimonia inusitada, le dejé los 100 pesos en la mesa, le di la mano, le dije “muchas gracias, creo que ya no volveré”. Me despedía de nueve años de psicoanálisis.

Se terminaba el año dos mil y el psicoanalista me había pedido que le hiciera un recuento de las cosas trascendentes que había hecho en ese año, me quedé 20 minutos en silencio, le dije: “creo que no he hecho nada importante”.

Conducía mi coche con una desconocida tranquilidad, la lluvia rodaba por los cristales, imagino que mi cara desafiaba la gravedad para no derrumbarse en trozos...la soledad me besaba. Quizás lo que necesitaba era más tiempo y más silencio, pero ya sabemos –por boca de Woody Allen- que Edipo transformó las horas en 50 minutos de 100 dólares, en mi caso, 50 minutos de 100 pesos. Pues después de un buen rato de tener mi coche aparcado, con la lluvia como testigo y teniendo a Chopin como música de fondo (ese eterno premenstrual), me di cuenta que en ese año, leí todo lo que se había publicado de algunos escritores que se han convertido en guías para vivir: Dostoievski, Gore Vidal, Susan Sontag, Margerite Yourcenar, Paul Auster, Philip Roth...

La primera obra que leí de Auster fue: “La invención de la soledad”, fue empezar el libro y no detenerme hasta el final, me pareció una obra honesta, un tributo a la paternidad, pues lo empezó a escribir justo el día que murió su padre. Lo mismo que Patrimonio de Philip Roth el eterno aspirante al Nobel (me consuela saber que a Borges tampoco se lo dieron, ni a Rulfo). Patrimonio es un relato verdadero sobre los últimos días de su padre, me conmovió profundamente , creo que podría adoptar ese libro como un testamento vital.

Me levanté del diván aquel día, y hoy estaría dispuesto a volver a estirarme en él, ahora tengo pocas intenciones, tengo una mente más abierta, más libre, quizás más lúcida. Sin embargo, tanto si me vuelvo a estirar en un diván o no, tengo claro que si un día estuviera en un momento difícil, ya sea por enfermedad, tristeza o por ser víctima del azar, quiero que no me falten palabras, escritas por otros, tejidas por mi... da igual son las palabras las que me han ayudado a disfrutar (y a veces soportar) el misterio de vivir.

FOTO: Iman Maleki “dizziness”

jueves, 30 de septiembre de 2010

COMPETITIVIDAD Y ALTRUISMO


En términos generales, la teoría de la evolución de Darwin, al menos en los descubrimientos adicionales de la genética moderna, nos ofrece una explicación coherente de la vida humana sobre la tierra.

Pero cuestionemos un poco la “supervivencia del mejor dotado”; según esta teoría, en las mutaciones aleatorias de los genes, se imponen las que garantizan mayores posibilidades de supervivencia. Para karl Popper sin embargo, la teoría de la evolución no es una teoría científica comprobable, sino una teoría metafísica altamente beneficiosa para las investigaciones subsiguientes.

Ante el énfasis Darwiniano en la competitividad de los individuos, Pedro Kropotkin añade la cooperación y el altruismo como factores evolutivos.

La abeja picará aunque esto le suponga la muerte con tal de proteger a la colmena; la cotorra árabe arriesga su seguridad para advertir al resto de la parvada de un ataque; las aves emigran en grupo antes que luchar entre ellas cuando hay escasez de alimentos; y entre los seres humanos, aunque hace menos ruido que la agresión, también vemos la compasión, la cooperación y el altruismo.

La biología moderna admite únicamente la competitividad como principio operativo fundamental y sólo la agresividad como tendencia fundamental de los seres vivos; pero la cooperación también es un principio operativo, y el altruismo y la compasión son también rasgos del desarrollo de los seres vivos.

El mundo se obsesiona con una física del siglo XVII (Newton), con un pensamiento racionalista causa-efecto (Descartes) y una genética por demás pragmática, materialista e inmediatista. Y el ser humano no cabe por entero en esas teorías.

jueves, 23 de septiembre de 2010

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO


La Universidad Nacional Autónoma de México, cumple cien años, fue fundada como “Real y Pontificia Universidad de México” el 21 de septiembre de 1551. Conocida como UNAM desde el 22 de septiembre de 1910.

En 2007, su campus central fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En 2009 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Los tres laureados con el Premio Nobel en México son egresados de esta máxima casa de estudios.

La UNAM es hoy en día uno de los muchos focos de esperanza que tiene México para superar su caos.

FELICIDADES

lunes, 20 de septiembre de 2010

Los cuentos (1 INTERLOCUTOR)


Nos encontramos en la rambla del raval, me saludó efusivamente, yo correspondí con una mueca, me hizo la pregunta que no tiene respuesta –al menos sincera y completa- ¿qué tal todo?.

El sudor se convirtió de repente en un enemigo implacable, tuve que hacer muchos esfuerzos para no quitarme la camisa, coger el triste mantel de la mesa y secarme la frente, y sobre todo la espalda, lo más insoportable del sudor es esa terrible gota que te hace sentir vulnerable, y eso que es tan suave.

Le miraba fijamente y le explicaba de manera pausada pero convincente, detalles de mi relación, con ella, había sido capaz de transgredir la frivolidad de la fisiología, cada roce de nuestras manos tenía un toque trascendente, incluso los gemidos por muy animalescos que parecían, para nosotros tenían una semántica afectiva, le explicaba todo aquello mientras él manifestaba una atención que nadie me había prestado, de hecho unas horas antes había estado tomando "algo" con un grupo de amigos, y pude haberme evaporado, levantado de la silla, suicidado... ellos hubieran seguido hablando de su mundo sofisticado, les dije “me voy”, y me despidieron, pero no se enteraron.

Esse es percipere, Berkeley encarnado en mi interlocutor, devolviéndome el ser con su atención, con su percepción, y aunque nuestros pensamientos discurrían por rieles diferentes le agradecía que me escuchara. Yo le explicaba que lo que estaba viviendo con mi pareja, ciertamente rompía todos los convencionalismos sociales, pero que ese hecho no era el importante, que lo importante era que nos amábamos, él a todo decía “que guay”, también le pude haber hecho una reflexión profunda sobre la paradoja de la mezcla de felicidad y soledad después del orgasmo, él seguiría diciendo: "que rico", "que guay"...

Yo hablaba pausadamente, serenamente, mi discurso pretendía ser un mar, de esos que en la superficie son tan tranquilos, que el mismo viento tiene temor de rasgar su armonía, y que sin embargo debajo de esa superficie de cristal hay fuerza, peligro, pasión, vida...

"Que rico", volvió a repetir cuando cedí a su anhelo de explicarle alguna intimidad fisiológica de mis encuentros sexuales. En su mirada y su entusiasmo, percibía que me admiraba, yo era el Prometeo que se había atrevido a robar el fuego del placer.

Pedimos la cuenta, nos despedimos con la frase que no tiene agenda: “ya nos llamaremos” él se internó por el callejón de la Aurora, yo me fui esfumando en el bochorno veraniego caminando hacia abajo por la rambla del raval, caminaba despacio, sudaba...

FOTO: Calle Aurora de David Solans

miércoles, 15 de septiembre de 2010

MEXICO DOSCIENTOS AÑOS


Hoy cumplimos doscientos años de llamarnos oficialmente MEXICANOS... hay poco que celebrar.

Aquí en Zacatecas, las lluvias de hace una semana, han tapizado de un ignoto verde al agreste paisaje semidesértico, mientras caminaba ayer por la periferia de la ciudad, el olor a tierra húmeda, lo imponente de los cerros que manifestaban estar vivos, y la belleza de la cantera rosa con la que fue construida esta ciudad, me confirmaban la belleza de este país.

Las calles están vestidas de banderas, sombreros y escudos; la televisión bombardea con la misma publicidad de siempre, pero ahora con la marca “bicentenario”; el gobierno hace exhortos inútiles para los festejos, el pueblo no está para fiestas: desempleo, inflación, secuestros, narcotráfico y un gobierno corrupto. Es un panorama similar al de hace cien años, cuando Porfirio Díaz intentaba arengar a los mexicanos para celebrar 100 años de independencia, los problemas del país, llevaron más bien a una revolución en los meses que siguieron a los festejos.

Sin embargo, muchos mexicanos celebraremos, seguramente habrá frivolidad y chovinismo en muchas fiestas, pero también habrá quien viva estas fechas como un homenaje a todos los mexicanos públicos y anónimos que han construido y sostenido este país.

Hay poco que celebrar, pues México es hoy en día un estado fallido, pero vale la pena mantener el ritual de decir ¡Viva México! Hay muchas razones: campesinos que siguen enraizados en sus maltratadas tierras, víctimas de gobiernos corruptos y de narcotraficantes desalmados; millones de familias que siguen manteniendo su alegría y sus valores; empresarios y trabajadores que no desisten en su empeño de seguir construyendo este país; y muy especialmente debemos decir ¡Viva México! Por esos héroes anónimos que han marchado a los Estados Unidos y que han sido uno de los soportes más importantes de la economía de México.

México es un país vivo, con gente buena que no sale en los periódicos, las noticias no hablan del cariño y cuidado que mis humildes tías le dispensan a mi anciana abuela; no hablan de los millones de maestros, médicos, enfermeras, etc, que con su trabajo le dan sentido a este maltratado país.

Este “Bicentenario” necesita referentes y obviamente ningún gobernante importante de este país lo es, los referentes son los indígenas, especialmente los del sur de México que resisten el embate del neoliberalismo salvaje, las madres que luchan por la justicia ante sus hijos muertos en guarderías (ABC) producto del nepotismo y la corrupción, los periodistas valientes que hacen su trabajo bajo las amenazas; los creadores de arte y los escritores que no se han marchado... muchos mexicanos podemos encontrar como referentes.


Celebramos doscientos años de independencia, con la convicción de que la conquista es un hecho superado para la mayoría de los mexicanos. Al llegar a Barcelona conocí a un general de la época franquista, sus primeras palabras hacia mi fueron: “mis antepasados conquistaron a los suyos”, le respondí, “quizás mas bien, la mitad de mis antepasados, conquistaron a la otra mitad”.

VIVA MEXICO

domingo, 12 de septiembre de 2010

LAS QUINCE LETRAS


Dice mi paisano Juan Carlos González que para conocer lo profundo de Zacatecas, no se ha de ir a la catedral sino a la cantina “Las quince letras”.

Sorprende encontrarte en su interior obras originales de Manuel Felguérez, Rafael Coronel, Pedro Valtierra, etc., como toda cantina mexicana, tiene su maeadero separado del recinto tan solo por dos puertecitas de madera abatible, lo único que no tiene es el típico letrero de “Prohibida la entrada a mujeres, niños y militares uniformados”, pues hace unos años que a esta cantina acuden mujeres “bien” a portarse mal.

Aquí también se reúnen políticos, intelectuales, artistas, empresarios, pero también acudimos otro tipo de borrachos más decentes.

Buenos precios, unos encargados amables y un dúo norteño que en estos años se han convertido tan indispensables como las pinturas colgadas de las paredes.