lunes, 31 de mayo de 2010

EL AMOR ES UN ASUNTO DE PRESENCIA


Cuando le preguntamos a una persona ¿a quien amas? suele respondernos con las respuestas "correctas", cuando matizamos la pregunta ¿Para quién, o para qué estás realmente presente? Entonces la respuesta verdadera podría ser diferente.

Amamos de verdad a aquellos o “aquello” para lo que estamos realmente presentes, mientras que la respuesta “correcta” suelen ser los nombres de las personas a quienes estamos “obligados” a amar, o bien, aquellos hacia quienes tenemos sentimientos de ternura, pasión, etc. pensamos que amamos a aquellos con quienes “sentimos bonito”, sin embargo el amor ES UN ASUNTO DE PRESENCIA, pues grandes muestras de amor se ejercen sin sentir placer: cuidar a un anciano decadente, educar a un hijo que te hace la vida complicada, etc. Mucha gente te puede decir que te quiere, tu seguramente piensas que quieres a mucha gente, pero te quiere de verdad quien está presente para ti y viceversa. La realidad es que podría ser que lo que realmente amas es el tabaco, el trabajo, etc.

El amor verdadero no siempre tiene connotaciones placenteras, sin embargo siempre se vive como una intimidad que se comparte

Respecto del amor romántico entre dos seres humanos, cuando alguien dice TE QUIERO, y si lo dice verdaderamente le tiembla el alma, no hay frase más bella, ninguna otra frase nos conmueve más hondamente, y nos une tan íntimamente con otro ser humano, es una frase humilde, nos hace pequeños y grandes a la vez, nos hace profundamente humanos.

FOTO: “Eros y Psiqué” de Antonio Cánova, museo el Hermitage.

martes, 25 de mayo de 2010

EL LECHO DE PROCUSTO

El bandido Procusto estaba convencido que todos los hombres deberían medir lo mismo, regentaba un mesón en la región del Ática a donde invitaba a los viajantes a estirarse desnudos en un lecho de hierro, y allí los igualaba a todos: si sobresalían de la medida de la cama de hierro, les cortaba los pies para que el cuerpo se acomodase al tamaño de la cama; si por el contrario, el huésped en turno era más pequeño los alargaba descoyuntándolos. Es decir en lugar de acomodar la cama al tamaño de las personas, hacía que estas se ajustaran a las medidas de la cama.

Fue Teseo quien ejecutó a Procusto, aplicándole el mismo castigo que infligía a sus víctimas.

El lecho de Procusto es una realidad en nuestro mundo homogeneizado. La televisión, la escuela, los gobiernos, tiende a mutilarnos o estirarnos para que encajemos en ese molde único de persona que no tiene criterio, ni ideas propias, que no cuestiona, que se rige por creencias y no por la evidencia.

Curiosamente el lecho de Procusto se da muchas veces en la ciencia, pues se deforma la realidad para ajustarla a la hipótesis previa.

En medicina, es fácil caer en el “Conflicto de Procusto”, pues muchas veces el médico (de buena fe, eso si) al diagnosticar al paciente lo “ajusta” a un lecho de hierro del que difícilmente podrá salir, y al encasillarle en un diagnóstico (por otro lado difícil no hacerlo) le impone una especie de fatalidad, le entrega una profecía que se debe de cumplir. Nos volvemos esclavos de la persona que nos ha diagnosticado, le damos poder... tanto pacientes como médicos, suelen olvidar con más facilidad las cosas que hablaron en el despacho, lo que seguramente no olvidarán es el diagnóstico, está claro que es normal confiar en el mecánico para el coche y en el médico para la salud, pero debemos cuidar el poder que les otorgamos.

En la ciencia –y por ende en la medicina- no todo está escrito, lo mejor que podemos hacer los médicos es estar abiertos a posibilidades que no se ajusten a nuestro “lecho de hierro procustiano”, debemos estar flexibles a cualquier posibilidad que implique curación para un paciente, y ser científicos de la evidencia, no de las creencias, pues antes de que tuviéramos la explicación científica de porqué caen los objetos hacia la tierra, los objetos caían igualmente. Aún no sabemos con precisión como se originó este universo que vemos, lo que es cierto, es que estamos dentro de él.


domingo, 23 de mayo de 2010

POLITICOS Y CARACOLES


Los políticos están a la baja, difícilmente encontramos buenos referentes que nos hagan confiar en la democracia como una forma digna de entendimiento entre los seres humanos.

Mire usted lo que ha pasado con el “talante” en España, y peor aún, puede escandalizarse seriamente con los posibles alternantes con sus tramas, sus trajes, etc.

La región de donde provengo de México está gobernada por una mujer que –siendo líder del partido de izquierda mexicano- estaba considerada un apóstol de la democracia, y resulta que bajo su mandato –no se si ella estaba al tanto, y peor aún, no se si ella lo ordenó- se practicaron todos los métodos antidemocráticos del viejo sistema: compra de votos, acarreo, ratón loco, etc. amén del terrible problema de inseguridad público que convirtió a la ciudad más segura de México en una de las más peligrosas.

Como parece ser que ya no se trata de buscar soluciones, sino de mirar a donde podemos arrimar el corazón, los referentes para creer en la bondad del ser humano siguen siendo los de siempre: los humildes y coherentes, encarnados ahora –entre muchos- por los dignos indígenas de Chiapas que resisten el embate de un neoliberalismo salvaje, las madres mexicanas que luchan por la justicia ante sus hijos muertos en guarderías producto del nepotismo y la corrupción mexicana, en los buscadores de huesos sembrados en fosas anónimas víctimas del franquismo, en los poetas locos que como Neruda rescataron de la muerte a disidentes españoles, en los que sirven con pasión a los que lo necesitan en cualquier parte del mundo... tenemos referentes... muy pocos de ellos son políticos.

Aquí os dejo la imagen del Sr. Rajoy que asistió ayer en Lérida al festival de Caracoles.

viernes, 21 de mayo de 2010

LA VIDA ES LO QUE ME PASA, MIENTRAS YO TENGO OTROS PLANES


Tengo aversión a los que se atreven a ponerle adjetivos a la vida, porque después de la frase “la vida es...” vendrá un complemento cursi, vulgar o una frase hecha. Aún y así caigo en la misma vulgaridad que critico y compruebo que “LA VIDA ES LO QUE ME PASA, MIENTRAS YO TENGO OTROS PLANES”

Foto: El hombre en la luna

jueves, 20 de mayo de 2010

NARCISISMO, EGOCENTRISMO


Mientras Eulogio seguía con su perorata delante de los comensales hablando de Narcisismo, Bartolo pensaba que el drama de los egocéntricos en el fondo era su necesidad de un público que tampoco era capaz de satisfacerlos, un público al que no veían, pues en realidad siempre se estaban observando a si mismos; ciertamente Eulogio era un personaje –además de narcisista- divertido y agradable, así que Bartolo pensó “este tipo me cae bien, a pesar de que se que no es de los que tendrán verdadera pena en mi funeral”.

Es jueves con sabor a lunes

miércoles, 19 de mayo de 2010

MARATÓN


Flípides murió en el año 490 A.C. de fatiga, después de haber corrido 40 kilómetros desde Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria sobre el ejército Persa.

Fue en el año 1896 cuando se incluyó la prueba de manera oficial en los juegos olímpicos de Atenas, donde Spiridon Louis fue el primer ganador de la prueba, se trataba de un pastor griego que salvó el honor del país, pues fue la única medalla conseguida por Grecia, como dato curioso, el maratonista en cuestión estuvo dos días previos en ayuno y oración.
Actualmente son 42 kilómetros con 195 metros, este singular hecho obedece a un capricho de la Reina de Inglaterra, son 42 kilómetros los que separan Windsor de Londres, y 195 metros los que faltaban para que la meta estuviera frente al palco de la Reina en el estadio, estamos hablando de los juegos olímpicos de Londres del año 1908.

La cuestión es que hace unos doce años me dio por correr, iba ascendiendo la Pirámide de la Luna en Teotihuacan, con la respiración jadeante, un amigo me dijo: “estas fatal, si corrieras un maratón te infartabas” en realidad me hubiera infartado con cosas menores y no necesariamente físicas, así que empecé a correr, me inscribía a carreras de 10 km y hasta un maratón en Zacatecas, mis objetivos eran simples: Terminar la carrera y nunca ser el último.

Me estoy planteando volver a correr a ver si consigo lo que dice Aschwer Hermann en el título de su libro sobre triatlones: “De don nadie, al hombre de hierro”.

FELIZ MIÉRCOLES


FOTO: Vasija Griega del año 530 AC

martes, 18 de mayo de 2010

UN CARAJILLO

...mientras bebía su carajillo, con las manos temblorosas, las discretas lágrimas se colgaban desamparadamente de sus mejillas...No hacían falta aquellas gafas negras, nadie la miraba...

Es tan doloroso observar la propia alma deshaciéndose en pedazos difíciles de reunificar, y más difícil aún poder ponerle palabras, ¿cómo extraerle palabras a un corazón derrotado y que no suenen a triviales lágrimas de plañidera?, los sabios emergen incluso de las cenizas, los prohombres transmutan el dolor en crisol, pero ella era una simple mortal, cuyo mayor mérito era un titánico esfuerzo en sostener su máscara social... pero hoy en ese bar testigo de tantas desdichas, en medio de los desconsolados de este mundo era una más.

...apuró el carajillo, secó con suavidad y elegancia los restos húmedos del dolor escondidos entre el maquillaje y las arrugas, encendió un cigarrillo y salió a la calle...


(Editando)

viernes, 14 de mayo de 2010

LIBROS BELICOS

Los libros sobre la guerra suelen provocarme emociones intensas; me recuerdan toda la mezquindad que puede albergar el corazón humano, ¿cómo es que la lengua de Goethe y del refinado espíritu alemán haya sido capaza del Holocausto?, ¿cómo es que la lengua de Shakespeare haya devastado y esclavizado a Africa?, ¿cómo pudo ser posible que la lengua de Cervantes aniquilara millones de indígenas y destruyera culturas enteras?, por otro lado los hay libros que en lugar de contribuir a mirarse con seriedad reflexiva el tema de la guerra invitan a dejarlo de lado y optar por relatos lacrimógenos, p. Ej. “El niño del pijama de Rayas”

Vasili Grossman me gusta, como relator de la guerra, como testigo del horror humano, y quizás también como blasón de la esperanza en medio de la mezquindad, me impactó mucho esta frase de su libro VIDA Y DESTINO: “Todos los hombres son culpables ante una madre que ha perdido a un hijo en la guerra; y a lo largo de la historia de la humanidad todos los esfuerzos que han hecho los hombres por justificarlo han sido en vano”.

Cuando voy a los Estados Unidos pienso lo privilegiados que han sido, pues después de su propia guerra civil no han conocido el horror de la guerra en su territorio: no han sabido de invasiones como la de Praga, de miseria posterior a la guerra civil Española, de todas las vicisitudes que se han vivido en Rusia, del hambre de África, de los sueños postergados del continente Latinoamericano, de nada de eso han sabido....¿cómo lo han conseguido?


FOTO Jóvenes rusos celebrando el 65 aniversario de la victoria de Rusia sobre la Alemania Nazi
En el costado “Hacia Berlín”
En el cristal posterior “Gracias abuelos por la victoria”

miércoles, 12 de mayo de 2010

¿PUEDE CURAR EL ARTE?


Estuve en San Petersburgo, un viaje que anhelaba hace muchos años por diversos motivos, uno de los más importantes era la fascinación que siempre provocó en mi la evolución espiritual de Rembrandt manifestada en “El regreso del hijo pródigo”, recientemente porque me he convertido en un asiduo lector de la literatura eslava: Pushkin, Gogol, Dostoievsky, Vasili Grossmann... y muchos de ellos hacen su literatura viviendo en San Petersburgo o haciendo referencia a ella.

Fueron muchas cosas las que me gustaron del viaje, pero sin duda la experiencia más “cumbre” como diría Abraham Maslow fue hacer un recorrido por el arte en el museo Ruso, un museo muy bien montado con un recorrido histórico. Sólo entrar tuve la suerte de disfrutar la sala de los iconos religiosos en solitario, una dulce sensación de consonancia me invadió, y una fuerza profunda se transmutó en pensamiento: EL ARTE PUEDE CURAR, no en el sentido de que la experiencia estética pueda modificar la equivocada actividad celular que nos enfila lentamente hacia la muerte, y nos hace pasar por un camino doloroso, sino más bien en el sentido de que la consonancia estética nos conecta con lo más íntimo del ser humano, con la experiencia vital más genuina: la libertad, de allí que pensaba que el arte puede curar, pues colabora en gran manera a darle sentido a nuestra vida. ¿O quizás también sea capaz de modificar una actividad celular decadente? Esto ya lo veremos.

Susan Sontag entendía por espiritualidad, todo el conjunto de creencias, pensamientos, prácticas y actividades que ayudan a darle sentido a la existencia humana, delante de la bellísima pintura del “Arcángel Gabriel” tuve una sensación prístina, pues cuando era niño y escuchaba los rezos y cantos religiosos de las abuelas, no podía menos que sentir lo que ahora se que es una experiencia transpersonal, pues esas prácticas eran una mezcla de fe inquebrantable y un anhelo tácito de trascendencia, una espiritualidad en el sentido de Susan Sontag.

En el Museo ruso, encontré una joven mujer enferma de Lupus, había viajado con la angustia de que podía tener un brote de su enfermedad en cualquier momento, sin embargo la suerte la acompañó y había estado esos días en perfecta salud, era su último día en la ciudad y mientras sus acompañantes iban de compras ella disfrutaba -como yo- del museo en solitario, nos encontramos delante de la “Cabeza viviente” de Pavel Filonov, un pintor que a pesar de estar censurado por el régimen soviético, nunca quiso vender ni una sola de sus pinturas a los coleccionistas extranjeros, ambos mirábamos su obra, y coincidíamos en que el recorrido por el arte Ruso en el fondo es un recorrido por la vida misma, de allí que no me extraña que durante el asedio de 900 días que sufrió Leningrado (antes y hoy San Petersburgo) el Ermitage se convirtió en el símbolo de la resistencia de la ciudad, la nieve se acumuló en las estancias... y muchos empleados murieron de inanición, (lo mismo pasó en el museo ruso) Espero que en un sentido más trascendente –y que desconocemos- a ellos también los haya curado el arte.

Esa mujer estaba convencida que el arte, la literatura, y muchas otras actividades –incluidas las recomendaciones de los médicos- le ayudarían a curarse, pero sobre todo a conseguir la gran curación para cualquier ser humano: encontrar el sentido de la vida. Recordando el apasionamiento de su mirada, deseo serenamente que su ahelo se cumpla.

FOTO: El regreso del hijo pródigo. Rembrandt MUSEO HERMITAGE

domingo, 9 de mayo de 2010

Санкт-Петербург (San Petersburgo)

Escribo estas líneas en San Petersburgo unas horas antes de volver a Barcelona (si las


cenizas del volcán lo permiten).

Esta ciudad da para muchas postales, los palacios, las plazas, los canales, las iglesias, los museos, concurrida avenida Nevsky....


En general nos hemos topado con personas amables, especialmente las del hotel, que nos han recibido sonrientes y encantados de que vivamos en Barcelona, parece que nuestra ciudad les gusta mucho, por la calle se percibe un discreto halo de melancolía mezclado con dignidad en los paseantes, quizás solo sea mi percepción, pero coincide con las descripciones de los personales de Gogol, Dostoievski, Grossman, etc. ciertamente ese aire lúgubre se rompía fácilmente al anochecer con las hordas de jóvenes con atuendos modernos y carácter festivo.


San Petersburgo tiene fama de tener buena fiesta y previo a nuestro viaje nos hablaron de todo tipo de bares y sitios de fiesta, solo pudimos comprobar un trozo, pues la discoteca a la que fuimos el primer día tenía un Karaoke al que nos aficionamos, porque era divertido ver a los Rusos cantando sus canciones con aquella pasión, y gracias a esas canciones “Pop” comprobamos que globalizados como todo el mundo (Mc’donalds incluido) tienen aspectos de su cultura desconocidos para todos nosotros, un ejemplo de ello, su música pop. Además para mi compañero de viaje parece que le resultó muy fácil aprenderse el alfabeto cirílico y podía seguir y cantar las canciones.


Hago un paréntesis para mencionar que cada vez me hago aficionado a las guías turísticas, pues todos los sitios y recomendaciones que seguimos ateniéndonos a la guía resultaron un acierto, de esta manera pudimos comer comida rusa a muy buen precio, seleccionar los atractivos turísticos, elegir el mejor momento para ir, etc. también nos dejamos sorprender por el día a día, y puedo decir que no es una ciudad tan cara como nos habían explicado, o quizás nuestras búsquedas estaban orientadas en disfrutar sin horadar el bolsillo, se explica porque una ciudad tan grande como esta y tan contrastada seguro que tiene lugares para personas con una excesiva solvencia económica y para los que viven al día.


Los rusos como cualquier país tienen sus cadenas de “Fast food” y en general son bastante aceptables y a buen precio, las pequeñas tiendas de alimentos, bebidas, licores, tabaco, etc, están esparcidas por toda la ciudad y muchas de ellas con servicio las 24 horas.


Nos ha tocado vivir la celebración del “día de la victoria” 65 años después, y hemos sido partícipes de un nacionalismo que yo tacharía de “legítimo”, pues esta ciudad –como todos sabemos- perdió dos terceras partes de sus habitantes mientras estuvo cercada por los alemanes, de tal manera que los gritos entusiastas de los habitantes mientras desfilaban sus veteranos y sobrevivientes de guerra, se percibían auténticos y emotivos. Y pensé que el nacionalismo ha ayudado a los Rusos a darle sentido a un país tan grande, la plaza frente al museo Hermitage fue el escenario de la celebración y la avenida Nevsky el lugar para el desfile.


Esta ciudad imperial también tiene barrios decadentes, algunos barrios del centro tienen edificios viejos y descuidados, con patios centrales sucios y deprimentes, que evocan con facilidad los escenarios del culposo y cavilante Raskolnikov de Dostoievski.


No nos hemos topado a la mafia Rusa, aunque un ocasional interlocutor en un bar de mala muerte nos aseguraba con facies ebria y sonrisa dudosa que trabajaba en fiestas de desfase de gente muy rica, ¿qué tipo de desfase? –le pregunté- “¿cómo te desfasas cuando lo haces tu?” contestó sin responder mi pregunta.


El metro es símbolo del orgullo soviético, que construía el metro sintiendo que edificaba “Palacios para el pueblo”, funciona a la perfección, es antológico, a ratos bello, a ratos agobiante (como cualquier metro del mundo), muy bueno contrastado con el resto de transporte público, por ejemplo los “Minibuses” pequeños y viejos autobuses que te muestras –sin proponérselo- la hegemonía –y en trozos la pobreza- de los barrios periféricos.


Estoy muy feliz de haber cumplido este sueño, conocer San Petersburgo, de haber admirado todas las maravillas arquitectónicas que esta ciudad tiene. Este viaje en especial me ha despojado de mi aversión y pereza natural por los museos, pues el Hermitage, ha sido una experiencia inolvidable, por la calidad y cantidad de su acervo, pero más me ha sorprendido aún la experiencia agradable de disfrutar el museo ruso, un momento pacífico, placentero y sin duda espiritual.


Más cosas podría decir sobre este viaje y sobre San Petersburgo, solo diré que lo mejor del viaje –como casi siempre- ha sido la compañía (tengo mucha suerte para tener compañeras y compañeros fantásticos de viaje y esta vez no ha sido la excepción) GRACIAS KUBA.

FOTO Un caballero en la encrucijada. Viktor Vasnetsov (museo ruso)

lunes, 3 de mayo de 2010

EL BRACERO FRACASADO


Crucé el Rio Bravo y no sabía a lo que me atenía, sabía muchas historias de paisanos que se habían ahogado, pero de todos modos me animé. Tenía miedo de todo pero lo disimulé, me daba miedo el agua, pues aunque muchas veces nadé en la presa grande, sabía que se podía uno tardar dos horas en cruzar el río; tenía miedo de las víboras, dicen que en el desierto de Arizona hay muchas; tenía miedo de la “migra” y de sus perros... tanto miedo tenía.

No se si me salió bien, todo me parece tan confuso, se que hay un día que pongo el dinero en el sobre y lo envió desde una oficina que me parece extraña...

Recuerdo que mientras cruzaba el desierto me topé con muchos huesos que parecían humanos, la sangre se me agolpaba en la cabeza, y el corazón me palpitaba, de noche por los aullidos de los coyotes, de día por la calor que abrasaba. Llevaba comida, llevaba agua, cuatro días tardé en encontrar el primer pueblo gringo... aunque no me pregunten como se llama ese pueblo, que también en eso estoy confuso.

“Eres un náufrago, ya no te acuerdas que te zambulliste cuando aquel tronco te dio en la nuca, tu cuerpo lo encontraron unas mujeres que recogían leña de este lado del río bravo”

Siempre dudé de aquellos que te dan su definición de la vida: “la vida es... “ y luego te esperabas cualquier cursilería, porque yo no la pude definir bien, la experimentaba cuando las espigas se doraban lentamente mientras hacían una cortina danzante con el viento, ver crecer a mis pequeños era una confirmación constante de que por allí andaba esa cosa llamada vida... pero la sentí de verdad cuando experimenté el miedo de ser un “ilegal”. ¿Qué chingaos es la vida? no se los puedo decir, la mente de este bracero se encuentra muy confundida.

http://www.youtube.com/watch?v=FeAauaMvAU8&feature=related


EL BRACERO FRACASADO (De Ernesto Pesqueda, canción popular en México)


Cuando yo salí del rancho,
No llevaba ni calzones,
Pero si llegue a Tijuana
De puritos aventones.

Como no traía dinero
Me paraba en las esquinas
Para ver a quien gorreaba
Los pescuezos de gallina.

Yo quería cruzar la línea
De la unión americana,
Yo quería ganar dinero,
Porque esa era mi tirada.

Como no traía papeles
Mucho menos pasaporte
Me avente cruzando cerros
Yo solito y sin coyote.

Después verán como me fue,
Llegue a santa anna con las patas bien peladas,
Los huaraches que llevaba se acabaron de volada,
El sombrero y la camisa los perdí en la correteada
Que me dieron unos güeros que ya mero me alcanzaban.

Me salí a la carretera,
Muerto de hambre y desvelado,
Me subí en un tren carguero
Que venia de colorado.

Ya con rumbo a san francisco
De un vagón me fui colgado,
Pero con tan mala suerte
Que en salinas me agarraron.

Después verán como me fue,
Llego la migra de las manos me amarraron,
Me decían no se que cosa y en ingles me regañaron
Me dijeron los gabachos te regresas a tu rancho
Pero yo sentí bien gacho regresar a mi terruño
De bracero fracasado sin dinero y sin hilachos.