lunes, 19 de marzo de 2012

COSMETICA DEL HOMBRE SOLITARIO


O como las experiencias grupales nos redimen como seres humanos.

Vivimos un tiempo y una cultura que nos exige ser exitosos, eternamente jóvenes y felices, la realidad es diferente, si nos despojáramos de todas las prótesis y maquillajes; y liberáramos los instintos menos civilizados encontraríamos un panorama dantesco y maquiavélico.

El sistema nos ha introducido una mentira individualista “si tú te preocupas por tu felicidad, por tu éxito, por ti mismo, entonces podrás estar en condiciones de aportar a los demás” es una falacia porque ese sistema no ha funcionado y no ha conseguido personas felices, antes bien personajes solitarios, individualistas, narcisistas y muchas veces mezquinos.

Hay pocos reductos para experiencias colectivas, pero cuando los encontramos son un hontanar de agua fresca. Especialmente en el campo terapéutico.

Las soluciones terapéuticas en grupo tienen unas cuantas características que le dan un lugar privilegiado entre las distintas formas de terapia, cuando trabajamos en grupo experimentamos una sensación de fraternidad que nos devuelve la confianza en el ser humano, no es solo la burda comprobación de que otros también tienen dificultades, es más bien la alegría de encontrar la solidaridad en un espacio colectivo.

Hace tiempo que reflexiono en el hecho de que si una persona tiene el valor de explicar su asunto delante de un grupo, seguramente su problema tiene una solución más fácil que si tal asunto se tuviera que mantener bajo un estricto secreto, y no es solamente por la experiencia de la catarsis, sino también porque cuando algo sale a la luz, ya no necesita metáforas exteriores en forma síntomas y sufrimientos, ya no es necesaria una raíz en la herida.

El trabajo en grupo –especialmente con figuras sistémicas- nos la oportunidad de asumir una postura honesta y responsable delante de lo que estamos viviendo, abandonamos los maquillajes y las prótesis mentales que hemos ido adquiriendo para poder sobrevivir. En una entrevista individual el terapeuta podría interpretar, explicar un síntoma, interpelar una idea del paciente, etc. Y sin embargo, el paciente podría resistirse, en cambio en el grupo, la imagen que se obtiene mediante el trabajo colectivo es incontestable, delante de ella solo nos cabe el asentimiento y la responsabilidad, pues las imágenes aunque son terapéuticas, exigen de nosotros asumir la consecuencias y dar los pasos coherentes con el trabajo realizado.

El humano solitario y desolado, necesita una cosmética mucha veces superficial, contrapongo a esa postura vivir cosas colectivas: una familia, un grupo de amigos, un grupo solidario… en este caso que me ocupa un grupo terapéutico. Confío en el trabajo que realizo porque considero que si alguien ya se toma un día de su agenda, tiene la valentía de exponerse a un público, ejercita la honestidad dejando de lado los maquillajes y hace la higiene relacional correspondiente, el trabajo grupal le ayudará con el resto.

Ante la cosmética de falso éxito, hace falta recordar QUE LO UNICO QUE TE IMPIDE SER FELIZ ES CREER QUE ESTAS SOLO.



viernes, 16 de marzo de 2012

MI VIDA SIN "LOST"


He terminado la serie “LOST” y me ha gustado muchísimo, parodiando a las películas de Isabel Coixet podría decir: "Mi vida sin Lost", "La isla que nunca te dije", "Mapa de los humos de Locke", "La vida secreta de Desmond, Kate, Jack, Sawyer, etc." Algún día tenía que hacer un guiño a un grupo de amigos al que pertenezco y que nos podemos denominar “Anticoixet”, pero eso ya lo explicaré en otra ocasión.

He visto la sexta temporada y ahora tengo un sentimiento fraterno con todos los forofos de la serie que en Europa se levantaron de madrugada para poder ver el último capítulo. Esta serie me quitó semanas de lectura, porque aunado a que las series tienen una logística fácil (duran 50 minutos que puedes sacar de cualquier hueco), la serie era realmente buena, con referencias a filósofos de todas las épocas, a mitologías griegas y mesoamericanas; guiños a la física de partículas e incluso a la física contemporánea, lo mismo sea la teoría de las cuerdas que a la de los universos paralelos; amén de que el perfil de los personajes estaba muy bien definido, he leído por allí que para configurar cada personaje tomaron en cuenta las personalidades del eneagrama, cierto o no, la serie consigue que cada personaje vaya teniendo una evolución personal dentro de su propia idiosincrasia, y sobre todo, se abstrae de todo maniqueísmo excepto con dos personajes (no explico más esto para no hacer un spoiler).

Hubo quien me dijo que no viera la sexta temporada, que no valía la pena, pues he de decir que a mí me gustó mucho, sobre todo el tema de los universos paralelos, las otras posibles realidades para los personajes, lo mismo en el tiempo que en realidades paralelas. Estas realidades desde el punto de vista de la física moderna son posibles… al menos matemáticamente.

Un matemático piensa en un cubo y tiene la representación externa, pero un matemático piensa muchas cosas que son verídicas matemáticamente y que no tienen una representación física que podamos percibir, por ejemplo los “hipercubos”, y en general la geometría NO EUCLIDEA está llena de ejemplos. Primero solo había átomos, luego había protones, electrones y electrones, luego había quarks, y ahora estamos hablando de la teoría de las cuerdas, parece como si cada cierta temporada, se abriera una trampilla y apareciera otro nivel de la realidad
Así que –al menos en mi caso-, la serie me afirmaba en todas las cosas de la física que he leído respecto de otras realidades, los seres humanos tenemos una experiencia tridimensional, pero esa es nuestra experiencia, y la física ha demostrado que hay más dimensiones de las que no tenemos percepción, y aún si solo fueran parte de la narrativa de la serie era intensa, impecable, conmovedora.

El hecho de las vivencias colectivas, tiene simbolismos muy arcaicos y pienso que en el fondo –sin pretender aleccionar a nadie- un toque de colectividad en este mundo tan mezquino y tan individualista me gusta muchísimo, porque la fortuna para todos ellos era que antes de la experiencia en la isla eran personajes solitarios y rotos y la convivencia en la isla les proporciona un sentido que va más allá de la cosmética contemporánea del hombre exitoso al que le van bien las cosas y que el hecho de compartir con otros la supervivencia, la soledad, la incertidumbre, el peligro, el amor.... eso es el verdadero sentido de la vida.

Hay cientos de observaciones que podría hacer pero no quiero arruinarle la experiencia a quien no ha visto la serie, pero el hecho de que el “religioso” se llame Señor ECO, es una metáfora de la soledad del ser humano que clama al cielo y lo que el cielo de devuelve es simplemente el “Eco”.

Hubo un amigo con quien iba comentando, los debates éticos y filosóficos que la serie plantea: la supervivencia, la eugenesia, la eutanasia, la vida más allá de la muerte, la solidaridad, la traición (a ratos parecía que el guionista era el mismo Vasili Grossman), pues bien este amigo me llegó a decir que seguramente la mayoría de la gente terminó la serie sin saber que Desmond tenía el nombre del filósofo David Hume, o que John Locke es el epítome de los empiristas ingleses, puede ser que tenga razón, pero la serie también tiene ese encanto: engancha por su acción, por su estética, y hasta por la música, para mi será INOLVIDABLE el inicio de la segunda temporada con su canción correspondiente, que ya forma parte de mi soundtrack vital.
Puede ser que los guionistas ni siquiera hayan pensado en esto que escribo, pero al menos todos esos pensamientos y sentimientos lograron despertar en mí.

He terminado Lost, y he vuelto a los libros, estoy muy contento por haber visto la serie y también contento por volver a los libros.

jueves, 15 de marzo de 2012

PASEAR UN PERRO


Hay cosas como el amor, y las cosas en las que creemos, que necesitan ser sacadas a pasear como se pasea a un perro, exponerla a la aventura de las calles y a las miradas de los desconocidos, para marcar territorio, para dar testimonio de nuestra existencia.

martes, 6 de marzo de 2012

LA CHICA DE LA MOTO


Se puso a mi lado con su BMW 600 de los años 70, su ruta iba en paralelo a la mía, nuestros destinos estuvieron unidos durante trescientos metros, en el segundo semáforo elogié su moto tan pulcra, “si algo te gusta lo cuidas”, me dijo sonriente, ella, tan segura, tan esbelta, su comisura labial tan perfecta revelaba que su moto era mayor en edad que ella, un cuerpo perfecto adosado a la moto cual moderno centauro, con unos pantalones orgullosos de contener esos muslos. Sus cabellos lacios salían por detrás del casco negro el cual desentonaba con la belleza de aquel cuerpo. Un casco rayado y sucio, como una corona deslucida que abdicaba de todo protagonismo. No pude evitar pararme unos metros delante de donde aparcaba, para mirar sus movimientos perfectos, se quitó el casco y se acomodó los cabellos sin afectación, puso su chupa de cuero en el antebrazo, y unas gafas de sol sobre sus ojos, sonreía a su chico que la saludaba con la mano extendida.

miércoles, 29 de febrero de 2012

EL QUIJOTE NO OYE LADRAR LOS PERROS


En la pasada feria del libro de Guadalajara en México, causó una desagradable impresión el hecho de que el entonces candidato favorito en las encuestas para presidente de México Enrique Peña Nieto, no supiera decir tres libros que le hubiesen inspirado en la vida, y que al mencionar un título, no supiera con certeza el autor del mismo.

No es ninguna novedad que políticos importantes carezcan de una mínima cultura, George Bush hijo es el epítome de todos ellos.

Es evidente que a un político se le elige no por los libros que ha leído sino por su capacidad de liderar los ideales de un pueblo, pero hay un mínimo de cultura que debería tener quien ostenta un cargo político importante.

Me resulta gracioso que muchos políticos, desde la ex ministra española Magdalena Álvarez, la líder magisterial mexicana Elba Esther Gordillo y hasta el presidente Ecuatoriano Rafael Correa, se hayan hecho eco de la frase apócrifa atribuida a Alonso Quijano: “Si los perros ladran Sancho, es que vamos caminando” pues es una frase que no aparece en ninguna parte del Quijote, es una buena frase, pero no es de Cervantes.

Hago un paréntesis para mencionar que Bertolt Brecht ha sido muy popularizado por atribuirle unas bellas palabras que en realidad escribió Martín Niemoeller :

"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí".

Vamos, que ni el Quijote escuchó ladrar a ningún perro, ni nadie fue a buscar a Bertolt Brecht.

Quien si tuvo ganas de escuchar ladrar a los perros es el personaje principal de esa obra magistral de cuatro páginas escrita por Juan Rulfo “NO OYES LADRAR LOS PERROS” un breve cuento que condensa una tragedia desgarradora, en la cual un hombre viejo lleva sobre sus hombros a un hijo criminal herido, a la luz de la luna camino al pueblo donde puedan darle atención médica. Es conmovedor como en cuatro páginas consigue transmitirnos un mundo interior trágico donde se mezclan el rencor « ¡Que se le pudra en los riñones la sangre que yo le di! » y la ternura ante las palabras de ese criminal que tiene por hijo y que va sobre sus espaldas cuando dice “Tengo sed”. Una pequeña obra que nos hace sentir como si el escenario exterior bucólico y lóbrego, fuese una emanación de esa poderosa realidad interior que viven los personajes.

Cuando ven a Tonaya a la luz de la luna, el viejo descarga sobre una acera el cuerpo de su hijo, y es entonces cuando puede por fin oír -porque tiene los oídos libres- que por todas partes están ladrando los perros, y el cuento termina con una pregunta y un reproche final de infinita amargura:
¿Y tú no los oías, Ignacio?... No me ayudaste ni siquiera con esta esperanza.

Sin duda estamos en una época en la que los políticos leen poco, y mucho menos nos dan la esperanza de avisarnos cuando se ponen a ladrar los perros.

sábado, 31 de diciembre de 2011

APASIONADAMENTE VIVOS


Los estereotipos verbales se suceden uno a otro en estas fechas, detrás de ellos encontramos rasgos de buena voluntad.

Estos días de internacionales tropiezos económicos y de crisis como metáforas, son una buena oportunidad para ponernos el reto de encontrarnos con lo que realmente es importante y reencontrarnos con la alegría.

Aprovechamos los ciclos marcados por las estaciones y el calendario humano, y reflexionamos un poco sobre nuestra vida, no como lo hace el ojo enfermo que se percata de si, sino más bien desde la serenidad, el asentimiento a la vida tal como aparece, en consonancia con lo que ocurre alrededor y mirando en todo momento el paso siguiente al que se apresta nuestra alma.

Terminamos el año agradeciendo el fascinante hecho de estar vivos, independientemente de lo difícil o fácil que haya sido, la vida no siempre es fácil, pero siempre es fascinante, hemos de amar el pasado porque hemos sobrevido.


Tengamos esperanza, lo cual significa estar listo en todo momento, para lo que todavía no conocemos, es el sueño de los que estamos despiertos, es la condición sin la cual no estamos plenamente vivos.

Recibamos el nuevo ciclo con entusiasmo, consientes del flujo de la vida que nos anima, que no nos venza la inercia, que sepamos recuperar el entusiasmo, hagamos propósitos para mejorar nuestra vida, proyectos que sean posibles de cumplir, pero que estén dotados de un toque de audacia, que en este 2012 estemos APASIONADAMENTE VIVOS.


viernes, 2 de diciembre de 2011

EL RELATO BREVE


Tengo especial predilección por los escritores que escriben cosas breves y contundentes: Augusto Monterroso, Kjell Askildsen, Antón Chéjov, Richard Ford, Leonard Michaels etc. mi favorito es Juan Rulfo siempre está en mi mesita de noche, con su obra tan breve, con un lenguaje que tiende más al silencio que a la palabra. Releer sus cuentos es volver a experimentar el polvo de la llanura, la soledad de los pueblos abandonados, los monólogos descarnados de sus personajes que no esperan ser escuchados y que están condenados a repetirse ante la misma indiferencia. Un discurso narrativo que se construye alrededor del soliloquio de personajes anónimos, sin nombre y sin tiempo, que contemplan estáticos y sin afectación la lucha del hombre con su destino inminente: la fatalidad.

“La gente allí no habla de nada” Juan Rulfo
FOTO: "Zapato Zacatecano" de Pedro Valtierra